5 TRUCOS PARA ENGAÑAR A TU CUERPO CUANDO TE PIDA AZÚCAR

Todos hemos sentido alguna vez esa necesidad espontánea de comer algo dulce porque ‘nos lo pide el cuerpo’, y es que el azucarado es un sabor más que agradable para nuestro paladar, además de ser una forma de afrontar el desánimo y estrés, por el placer casi instantáneo que genera. Pero, como sabemos, el consumo de azúcar, sobre todo en exceso, está asociado a problemas de obesidad y enfermedades cardiovasculares.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no consumir más de 12 cucharaditas de azúcar al día, aunque ideal sería no pasar de seis. Tomando en cuenta que una lata (330 ml.) de gaseosa contiene 9 cucharaditas de azúcar y haciendo un cálculo rápido, cuéntanos ¿Cómo va tu ingesta de azúcar? Si la respuesta es alta o muy alta, ¡Es momento de cambiar de hábitos! Por eso hoy te traemos 5 trucos para engañar a tu cuerpo cuando te pida azúcar.
1. No omitas el desayuno. La primera comida del día es importante no solo porque genera la energía que necesitamos para comenzar nuestra rutina, sino porque nos ayuda a mantener óptimos niveles de azúcar en la sangre. Omitir el desayuno origina que los niveles de glucosa en sangre, bajen y suban de forma descontrolada e inestable, lo que a la larga afecta nuestra salud y puede generar diabetes tipo 2. Además, desayunar evita el consumo de dulces y harinas entre comidas, pue nuestro estómago está saciado.


2. Engaña a tu cerebro y mantén la ansiedad controlada. Desaparecer el antojo de consumir dulce toma tiempo. Tener a la mano o en la cartera alimentos menos nocivos le ayudará en los momentos en que su cuerpo le pida gaseosa, chupetines o unos ricos -e hipercalóricos- alfajores. Por ejemplo, los chicles sin azúcar, bebidas light, chocolate negro o chocolate con más del 70 % de cacao  en su composición, que contienen menos azúcar y grasa. Además tienen propiedades positivas para el organismo.


3. Prefiere la fructosa, el azúcar natural. La fructosa es el tipo de azúcar que proporcionan las frutas y verduras. Cuando consumimos fruta fresca la glucemia no se eleva bruscamente como sí sucede con las gaseosas, no se libera tanta insulina y las probabilidades de formar tejido adiposo son mucho menores. Además, las frutas y verduras aportan fibra, agua, vitaminas y minerales, que ayudan a sentir saciedad, lo que no sucede con las bebidas gaseosas o refrescos.


4. Evita ir al supermercado cuando tienes hambre. Diversos estudios demuestran que ir de compras al supermercado con hambre hace que compremos por antojo lo primero que vemos en los pasillos, ya que se nos hace apetitoso. Esto incluye chocolates, galletas, refrescos, empanadas, porciones de torta, entre otros. Lo recomendable es, en primer lugar, ir bien comido a hacer las compras de la semana. Además, llevar una lista de compras realmente necesarias y saludables para tu dieta diaria.


5. Prepara tú misma tus postres favoritos. Seamos sinceras, las pastelerías están más preocupadas por disminuir costos que en nuestra salud, por eso la calidad de azúcar y otros ingredientes con los que preparan los postres puede no ser la mejor. La idea de hacerlo en casa es reducir el uso de azúcar en la preparación. Una buena idea es utilizar edulcorante o miel y buscar galletas u otros insumos hechos con harinas menos refinadas y más saludables.
Controlar el consumo de azúcar es súper importante para llevar un estilo de vida saludable, mejorar nuestra condición física y evitar enfermedades futuras. Si necesitas mayor asesoría, en el Centro Nutricional y Dietética  de Nativa tenemos Programa Nutricionales Especializados  para que alcances tu peso ideal  de forma sana y, además, adquieras hábitos de vida saludables a largo plazo.

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